Casa El Faique se ubica en las afueras de Jaén, Cajamarca, dentro de un paisaje cálido, lluvioso y rodeado de vegetación. La vivienda toma como referencia las casas de campo tradicionales y ciertas características de la arquitectura de Chachapoyas, reinterpretando techos inclinados, balcones, terrazas y amplios aleros desde una composición contemporánea.
La casa se organiza alrededor de un espacio central que articula la vida familiar. Diferentes alturas de techo, terrazas y recorridos perimetrales construyen una secuencia de espacios protegidos que permiten contemplar la lluvia, recorrer el exterior y mantener una relación constante con el paisaje. Los aleros funcionan además como protección frente al sol y las precipitaciones propias del clima de Jaén.
Madera, piedra, vidrio y superficies blancas conforman una materialidad que equilibra tradición y contemporaneidad. La paleta de tonos tierra toma además como referencia las distintas etapas del grano de café, vinculando la casa con una de las actividades productivas más representativas de la región.